LAS SENSACIONES
Las sensaciones son la respuesta directa e inmediata a una estimulación de los órganos sensoriales. Esta concepción de las sensaciones supone la relación entre tres elementos: un estímulo, un órgano sensorial y una relación sensorial.
Conviene aclarar que la percepción y la sensación son conceptos distintos, cuyas principales diferencias se recogen a continuación:
~ Una sensación no implica necesariamente que la persona se dé cuenta del origen de lo que lo
estimula sensorialmente.
~ Una sensación se transforma en percepción cuando tiene algún significado para el individuo.
Por eso es importante analizar cual es la experiencia de las personas con esas sensaciones, ya que la percepción aumenta o se fortalece conforme se enriquece la experiencia y la cultura del sujeto.
~ Las sensaciones no sólo se reciben a través de los cinco sentidos (vista, oído, olfato, gusto y
tacto), que funcionan de forma automática y natural, sino que también dependen de la cantidad de estímulo y de su naturaleza diferencial. Al hablar de la naturaleza diferencial, nos referimos, por ejemplo al hecho de no distinguir un objeto negro en una habitación oscura.
~ Por otra parte, la capacidad sensitiva viene definida por los umbrales de percepción, es decir, ¿a partir de qué intensidad de estímulos comenzamos a percibir algo?. En tal sentido pueden distinguirse
tres umbrales: máximo, mínimo y diferencial.

a) Umbral mínimo. Es el nivel mínimo o máximo a partir del cual un individuo puede
experimentar una sensación. Es la barrera que separa los estímulos que son detectados de
los que no.
b) Umbral máximo. Cuando la sensación experimentada por el individuo es tan fuerte que no
es percibida de forma completa.
c)- Umbral diferencial. Este umbral es la diferencia mínima que se puede detectar entre dos
estímulos. Según la ley de Weber, el aumento en la intensidad de los estímulos necesario
para provocar una sensación es proporcional a la intensidad inicial. Es decir, que cuanto más
fuerte sea el estímulo inicial, mayor será la intensidad adicional requerida para que el segundo
estímulo se perciba como diferente.